En la actualidad, las redes sociales y las herramientas informáticas facilitan y promueven la comunicación pero lo paradójico es que, de manera proporcional, la soledad se ha incrementado y transformado considerablemente experimentándose con sentimientos contradictorios: se la vive, al mismo tiempo, como pasaporte a la libertad y como factor de sufrimiento.
¿Por qué quiere el ser humano transformarse? Una respuesta es que quiere comunicar algo acerca de sí mismo, dar una información no verbal acerca del grupo al que pertenece, la edad, sexo, status, roles sociales y personalidad. El cuerpo se constituye en objeto público, destinado a la mirada de los otros.
Como obstáculo para alcanzar el bienestar, en el interior de la propia psiquis pueden luchar fuerzas en oposición. Por un lado, las positivas estimulan la autonomía e impulsan el desarrollo personal, por el otro, las negativas tratan de impedir el crecimiento y la evolución.
A la hora de experimentar un bienestar integral resulta clave el desarrollo de la capacidad de reconocer las emociones propias y ajenas, expresarlas de manera asertiva y orientar el pensamiento hacia lo positivo.
Las emociones no reconocidas o expresadas se alojan en el cuerpo y, desde allí claman por atención a través de los síntomas. Entrevista de Liliana Hendel a Alicia López Blanco en el Noticiero del 13.